LA ESCALERA DEL CLUB ALBERDI

( la que vemos en la foto )

 

La escalera que une nuestro salón principal con el  salón superior,  tiene una curiosa historia...

En las décadas del veinte y treinta del siglo anterior ( 1920/1930 ),  proliferaron en la Argentina los prostíbulos.  Al compás de muchos rufianes Polacos que se instalaron en la Argentina,  primero ilegalmente y mas adelante con algunos permisos oficiales,   muchos de ellos obtuvieron algún tipo de institucionalidad.  En la zona de Tigre y San Fernando,  en la llamada hoy Carupá,  estuvieron instalados funcionando con permisos otorgados por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires,  tres de ellos.  Seguramente habrán tenido algún nombre de fantasía que hoy ya se han perdido en el olvido,  pero popularmente eran conocidos como “  el de uno,  el de dos y el de tres “ , que no era otra cosa que lo que se pagaba por los servicios que allí se ofrecían.  No hace falta mucha imaginación para darse cuenta que esos valores representaban “ la calidad de las pupilas “  que en esos lugares brindaban sus servicios.

En el año 1936,  el Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires,  el doctor ROBERTO NOBLE, años más adelante el fundador del diario CLARÍN,  dispuso por Ley Provincial,  la caducidad de todos esos permisos de cruel explotación humana que allí se ejecutaban. (1)

En esos años ( 1936 ) los muchachos que fundaron el Club Alberdi y que eran ellos mismos los que trabajaban en la construcción del Club ( todos oficiaban de albañiles,  electricistas,  plomeros, carpinteros ),  tomaron cuenta de que el clausurado prostíbulo “ el de dos “, que estaba ubicado en la calle Teniente Chappa en las cercanías de la hoy calle Larralde ( ruta 197 ) ,  estaba siendo demolido.  Con los precarios recursos económicos que contaban los fundadores del Club,  aprovecharon esa circunstancia y compraron elementos de la demolición.  Entre esos elementos estaba la famosa escalera que hoy forma parte de las instalaciones del Club Alberdi.

Si bien es cierto que hoy está pintada de blanco,  se llegó a esa determinación porque en el pasado alguna vez fue verde,  anaranjada y también color beige.  Todos eso oculta que bajo esas desafortunadas manos de pintura,  se oculta una fenomenal escalera de Cedro importado, de un valor económico y artesanal valioso..

Como moraleja también la escalera tiene el valor histórico de haber sido testigo de una época que hoy pareciera extraña en la geografía de nuestra comarca y también que seguramente por ella,  cada vez que la subimos o bajamos,  nos podemos  tropezar con los fantasmas de muchas heroínas de la noche de un tiempo que se fue.

 

(1) La Ley que determino la caducidad de todos los prostíbulos oficiales abarcó a toda la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires.  Al margen de todos los prostíbulos clandestinos que funcionaban,  la misma iba dirigida fundamentalmente a aquellos que con permiso oficial así lo hacían ( Bahía Blanca / Puerto Belgrano,  Junín,  Mercedes, Zarate ( ver la película Borges un gran amor ),  Avellaneda ( caudillo Barceló ),  Carupá ( caudillo “ Pato “ Garcia ) etc. )